No al recorte del Presupuesto 2007

Reorientar reforzando la inversión social

El CIIDH sostiene que el Congreso debe reorientar y no recortar el proyecto de presupuesto enviado por el Ejecutivo. Su monto es más reducido que el del 2006 en términos reales (crece un 4.7% contra una inflación previsible del 7%) e igual con relación al PIB (13.3% contra el 14% de este año) y de entrada criticable por la insuficiencia del gasto social proyectado.

El CIIDH concuerda con que en el proyecto de presupuesto 2007 hay una serie de programas con incrementos que muestran una clara finalidad electoral y que es necesario recortar. Se estima que el recorte en programas con finalidad electoral podría situarse en unos Q855 millones que deben pasar a engrosar el gasto social.

Entidad

Programa

2005

2006

Proyecto 2007

Millones de quetzales

MAGA

Agricultura Pequeña Escala (ayudas económicas, reparto de fertilizantes y semillas)

152.7

173.9

213.5

CIV

Mantenimiento de la Red Vial por Contrato (COVIAL), para bacheo de carreteras

614.0

645.6

897.6

Secretarías

SCEP  Organización Comunitaria (DICOR)

110.0

177.6

201.6

SCEP – Combate a la pobreza urbana

25.2

39.5

96.1

Información y divulgación gubernamental
(Secretaría de comunicación social)

29.3

34.3

49.9

Obras sociales de la esposa (SOSEP)

52.4

86.6

140.1

Fondo Nacional de Desarrollo

 0

250.0

Pero en la reorientación deben incluirse además los Q163.3 millones de aumento que recibe el Ministerio de Defensa y otros programas del MAGA y el Tesoro, incluyendo una reducción de Q5 millones al Congreso.

Es injustificable el aumento del gasto militar siendo que se trata del gasto más improductivo en un país con enormes necesidades sociales (y menos pretender financiar ¡¡misiones en el exterior!!). Por la misma razón, no se justifica asignar por tercer año consecutivo más de 260 millones para compra de equipo militar. El presupuesto para el Ministerio de Defensa, si no se reduce, por lo menos no puede aumentar. El 0.33 del PIB demandado por los Acuerdos de Paz era entonces una reducción y hoy es un tope, no una meta.

Existe el peligro que la discusión en el Congreso se entrampe y finalmente quede vigente el presupuesto actual, dejando en manos del Ejecutivo la redistribución de los recursos asignados, por ejemplo, al programa de reconstrucción y el PACUR y congelando los presupuestos de educación y salud.

Se comparte la inquietud por la reducción de los contratos del renglón 0-29, a lo que se puede sumar los gastos superfluos en general (telefonía, materiales de oficina, gastos de representación, viáticos, alquileres, etc.) y una forma práctica de obligar a esta reducción sería el recorte en un 10% las actividades de dirección de cada una de las entidades públicas.

 

Reforzar la inversión social

Al proyecto de presupuesto 2007 es posible recortarle unos 1,330 millones de quetzales y reorientarlos hacia el gasto social y el financiamiento de nuevas entidades como el Instituto de Ciencias Forenses, la Dirección de Inteligencia Civil, el Registro de Personas, poner a andar la ley contra el crimen organizado y reforzar el sistema penitenciario, entre otros destinos

Al Ministerio de Salud debe asignarse no menos de 700 millones adicionales para reflotar la red de establecimientos, abastecer de medicamentos y materiales a los puestos y centros de salud y a los hospitales, mejorar su equipo e instalaciones así como actualizar el salario de los trabajadores. Además, en el Ministerio del Trabajo se debe reforzar la Inspectoría del Trabajo.

El presupuesto del Mineduc debe mantener la propuesta de Q6,000 millones pero con recortes en sus actividades de dirección (que pasan de Q995.6 millones en el 2006 a Q1,581 millones en el proyecto 2007) y las transferencias al sector privado, que deben redistribuirse en beneficio de una mejor alimentación escolar, la provisión de textos y útiles, la adjudicación de becas a escolares de bajos ingresos y la actualización salarial de los maestros.

En el decreto del presupuesto 2007 debe incluirse la prohibición de hacer transferencias que reduzcan el pago de la deuda pública por tratarse de ampliaciones solapadas sin la aprobación del Congreso y las que puedan afectar los aportes del Estado al IGSS (aportes patronales y al EMA y el CAMIP)

DEBE EVITARSE EL PELIGRO DE QUE QUEDE VIGENTE
EL PRESUPUESTO ACTUAL

De la voluntad política de los diputados depende la realidad
de un presupuesto 2007 con orientación social

Guatemala, 21 de noviembre del 2006